La generación que hace las cosas distintas

También merece una manera distinta de entender su hipoteca.
Sin letra pequeña. Sin agobios. Con alguien que te explica todo en tu idioma.

Con alguien que no quiero venderte una hipoteca sino ayudarte a poder ser propietario

Esa mezcla entre ilusión y vértigo cuando decides buscar tu primera vivienda.
Horas mirando pisos que se escapan. 
Bancos que te piden papeles que ni sabías que existían.
Y esa sensación de no saber por dónde empezar.

Nosotros también pasamos por ahí.
Por eso creamos FIKA:

para acompañarte paso a paso, explicarte la hipoteca joven muy claro y demostrarte que sí, tener tu casa es posible.

Te acompañamos desde el “¿por dónde empiezo?” hasta el “ya tengo las llaves”

Reales

Detrás de cada hipoteca hay una historia distinta.
Estas son algunas de las nuestras: personas que creyeron que no podían,
hasta que descubrieron que sí.

De inquilina a propietaria con 26 años

Cuando Marta nos contactó, estaba cansada de pagar alquiler y ver cómo el piso nunca sería suyo. Tenía 26 años, vivía con dos compañeras y llevaba poco más de un año en su trabajo. Había escuchado mil veces que sin ahorros y sin pareja era imposible conseguir una hipoteca, pero aún así quiso intentarlo. Le explicamos cada paso, revisamos su situación y le mostramos que había caminos posibles. Tres meses después firmó su primera vivienda. Hoy sigue trabajando en el mismo sitio, pero cada mes paga por su casa, no por la de otro.

Marta

Su primera casa con 24 y 23 años

Laura y Marc vivían cada uno en casa de sus padres, ahorrando todo lo que podían y soñando con tener su propio espacio. Ella era autónoma con ingresos modestos, y él tenía contrato indefinido desde hacía dos años. Habían mirado pisos mil veces, pero siempre se frenaban al escuchar lo del 20 % de entrada. Cuando llegaron a FIKA, les explicamos que no siempre hace falta tenerlo todo perfecto para dar el paso. Buscamos la mejor opción, ajustamos la operación y tres meses después estaban firmando su hipoteca. Hoy viven juntos en su piso y aún dicen que lo mejor no fue conseguir la casa, sino entender que sí podían hacerlo.

Laura y Marc

De alquilar toda la vida a tener por fin lo suyo

Cristina y Adri llevaban años pagando un alquiler altísimo. Los dos tenían trabajo estable, pero entre gastos y recibos nunca conseguían ahorrar lo suficiente para la entrada. Cada vez que hablaban de comprar, acababan con la misma frase: “No podemos.” Hasta que un día decidieron escribirnos. Les escuchamos, revisamos su caso y les enseñamos que había formas de hacerlo posible, incluso sin ahorros. Hoy viven en su propio piso y dicen que lo mejor no fue conseguir la hipoteca, sino dejar de sentir que su dinero se iba en algo que no era suyo.

Cristina y Adri

¿Y si la próxima historia fuera la tuya?

Rellena el formulario y muy pronto sabrás si puedes acceder a comprar tu primera vivienda

Las respuestas que deberían darte desde el principio

Comprar una vivienda es un paso enorme.
Si sientes que hay cosas que no entiendes, estás en el lugar correcto.
En FIKA creemos que una buena decisión empieza con una buena explicación

Sí, es posible.
Aunque muchos piensen que sin ese 20 % no hay nada que hacer, hay situaciones en las que se puede conseguir más financiación o encontrar fórmulas alternativas.
Depende del perfil, del banco y de cómo se presente la operación.
En FIKA analizamos tu caso desde el principio y buscamos la mejor estrategia: puede ser a través de una entidad que financie más, una garantía familiar o una combinación inteligente de opciones.
Lo importante es que no te cierres la puerta antes de intentarlo.
Hay caminos que no siempre se ven, pero nosotros los conocemos.

Porque nosotros no trabajamos para los bancos, trabajamos para ti.
Un banco solo puede ofrecerte sus propios productos; en cambio, en FIKA comparamos entre muchas entidades hasta encontrar la que realmente encaja contigo.
No tenemos intereses ocultos ni objetivos de venta: nuestro único objetivo es que entiendas lo que firmas y consigas las mejores condiciones posibles.
Y, sobre todo, porque te hablamos claro.
Sin tecnicismos, sin presiones y con la tranquilidad de saber que alguien está de tu lado durante todo el proceso.

El estudio y la asesoría inicial son totalmente gratuitos.
No cobramos nada por adelantado.
En FIKA solo cobramos si tú consigues tu hipoteca y estás satisfecho con el resultado.
Nuestra política es simple: si no firmas, no pagas.
Y cuando firmas, sabes exactamente cuánto y por qué.
Transparencia real, sin sorpresas.

Por supuesto.
De hecho, es el mejor momento para empezar.
Podemos estudiar tu caso, calcular tu capacidad real y orientarte sobre qué precio de vivienda puedes asumir antes de lanzarte a buscar.
Así evitas visitas innecesarias, falsas ilusiones y tomas decisiones con información clara desde el principio.

También es posible.
Cada vez más jóvenes lo hacen solos.
La clave está en demostrar ingresos estables, control del gasto y capacidad de ahorro.
💬 Y si te falta un empujón, te enseñamos cómo reforzar tu perfil sin depender de nadie.

No pasa nada.
Tener estabilidad no siempre significa tener un contrato fijo.
Cada vez más personas trabajan con contratos temporales, por proyectos o incluso por cuenta propia, y eso no las excluye de conseguir una hipoteca.
En FIKA miramos tu situación real, no solo el tipo de contrato: tus ingresos, tu trayectoria y tu capacidad de pago.
Hay bancos que valoran todo eso si se les presenta bien.
Y ahí es donde entramos nosotros: para demostrar que tu estabilidad va más allá de un papel.

Trabajamos con las principales entidades financieras de España, tanto nacionales como digitales.
No dependemos de ningún banco en concreto: eso nos permite negociar libremente, buscar las mejores condiciones y adaptar la hipoteca a tu perfil, no al revés.
Si hay una entidad que encaja mejor contigo, iremos a por esa, aunque sea la menos “fácil” para nosotros.

Porque la gente suele opinar sin mirar tu situación real.
No hay un “buen” o “mal” momento general, hay tu momento personal.
💬 Si tus cuentas encajan, no importa lo que digan los titulares. Te ayudamos a comprobarlo con números reales, no con miedo.

Depende de cada caso, pero la mayoría de nuestros clientes consiguen su aprobación en unas pocas semanas.
Cuando tenemos toda la documentación lista, el proceso suele avanzar rápido: los bancos tardan entre 7 y 15 días en dar respuesta. Puede variar dependiendo de la dificultad del caso.
Lo que marca la diferencia es la preparación.
En FIKA te ayudamos a tener todo listo desde el principio, para evitar idas y venidas innecesarias y que el banco vea tu caso claro y completo.
Nuestro objetivo es que no pierdas tiempo, ni oportunidades.

Totalmente.
No trabajamos con números, sino con personas.
Cada operación es única y la tratamos como si fuera nuestra.
Celebramos tus aprobaciones, revisamos tus condiciones una y otra vez y te acompañamos hasta que tengas las llaves en la mano.
No nos conformamos con cerrar una hipoteca, queremos que sientas que todo el proceso tuvo sentido.

No hay cifra mágica.
Lo que importa es el equilibrio entre ingresos, deudas y ahorro.
Como orientación: si tu cuota no supera el 30 % de tu sueldo, vas bien.
💬 En FIKA te decimos lo que puedes permitirte sin venderte humo. 

Pasa más de lo que crees.
Un préstamo o una tarjeta no te cierran la puerta, pero el banco querrá ver que puedes asumirlo todo sin riesgo.
💬 Te ayudamos a limpiar o equilibrar tu perfil antes de mover ficha.

Entonces estás en el mejor momento para empezar a informarte.
Comprar una vivienda no se decide en un día, y entender cómo funciona una hipoteca te ayudará a tomar mejores decisiones cuando llegue el momento.
En FIKA no te empujamos a firmar nada: te enseñamos, te orientamos y te preparamos para que, cuando des el paso, lo hagas con seguridad.
Podemos estudiar tu situación actual, calcular tu capacidad y ayudarte a planificar tus próximos meses.
Porque prepararte bien también es parte del proceso.

No, solo entenderlo.
El Euríbor es un índice que sube y baja, y solo te afecta si eliges una hipoteca variable.
💬 En FIKA te lo explicamos sin fórmulas: qué significa, cuánto impacta y qué tipo te conviene según tu vida, no según el mercado.

Porque entendemos cómo piensas y lo que te preocupa.
Sabemos lo que es buscar tu primera casa, tener mil dudas y no entender la mitad de lo que te dice el banco.
FIKA nació precisamente para eso: para traducir el lenguaje financiero a un idioma normal, acompañarte sin juzgar y enseñarte lo que nadie te explica.
Somos jóvenes, pero con la experiencia suficiente para demostrar que se puede hacer distinto.